Se dice que un amigo es un hermano por decisión. No escogemos a nuestros hermanos en casa, ni ellos nos escogieron a nosotros. A muchos de nosotros no nos hizo mucha gracia la idea de tener “hermanos”. “A los hermanos hay que quererlos” nos decía mamá, “hay que ser hermanables” nos repitió cuando lloramos a gritos por no querer prestar un carrito.
Bueno siendo franco fueron muchas las veces en que siendo niño le pregunté a Dios: ¿para qué sirven los hermanos mayores?…aparte de hacerte la vida de cuadritos…
Y aunque hay un vínculo sin igual con nuestros hermanos de carne, con el paso de los años nos damos cuenta que hay personas con las que “escogemos” compartir la vida por una cuestión de “empatía” o gustos similares: nuestros amigos. Estos son “hermanos” por decisión nuestra.
Dios nos crea y nos invita a conocerle, a ser sus amigos. Luego de Padre, Dios es amigo. ¡¡¡ ESO ES INCREIBLE!!!
Que probabilidades tenemos como humanos de poder ser amigos de Dios? Ninguna, a menos que ¡¡¡ Él ASI LO QUIERA!!!
Y esas son las buenas noticias del Evangelio: Jesús vino para hacer de pecadores sus amigos. Su sacrificio buscó asegurar que eso fuera posible. Jesús no estaba buscando “empleados” ni “siervos”. Tampoco vino a formar un “concilio” ni una junta. ¡VINO A BUSCAR AMIGOS!
Jesús delata que su amor salvador es en esencia el amor de un amigo: “Nadie tiene mayor amor que éste: que uno dé su vida por sus amigos” Juan 15:13 Juntamente con esta afirmación clarísima de lo que el Evangelio es, les comunica a sus discípulos: “Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque os he dado a conocer todo lo que he oído de mi Padre” Juan 15:15
Jesús no solo viene a quitar de en medio el pecado que nos bloqueaba el acceso al corazón de Dios, sino que también nos revela la “voluntad” del Padre para que al hacerla podamos disfrutar de esa intimidad que anhelamos con El.
“Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando” Juan 15:14
Esto va en línea con lo que mencionan los salmos como una condición indispensable para la amistad con Dios:
”La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, Y a ellos hará conocer su pacto” Salmo 25:14
El mismo Dios que nos ama “sin condiciones” para poder salvarnos, requiere una condición para ser nuestro intimo amigo: guardar sus mandamientos.
Jesús es la personificación perfecta de lo que amistad es:
1. Una verdadera amistad es fruto de una decisión de amor, mas que de sentimientos. En otras palabras, debe hacer “intencionalidad” para poder iniciarla y hacerla crecer.
Que probabilidades tenemos como humanos de poder ser amigos de Dios? Ninguna, a menos que ¡¡¡ Él ASI LO QUIERA!!!
Y esas son las buenas noticias del Evangelio: Jesús vino para hacer de pecadores sus amigos. Su sacrificio buscó asegurar que eso fuera posible. Jesús no estaba buscando “empleados” ni “siervos”. Tampoco vino a formar un “concilio” ni una junta. ¡VINO A BUSCAR AMIGOS!
Jesús delata que su amor salvador es en esencia el amor de un amigo: “Nadie tiene mayor amor que éste: que uno dé su vida por sus amigos” Juan 15:13 Juntamente con esta afirmación clarísima de lo que el Evangelio es, les comunica a sus discípulos: “Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque os he dado a conocer todo lo que he oído de mi Padre” Juan 15:15
Jesús no solo viene a quitar de en medio el pecado que nos bloqueaba el acceso al corazón de Dios, sino que también nos revela la “voluntad” del Padre para que al hacerla podamos disfrutar de esa intimidad que anhelamos con El.
“Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando” Juan 15:14
Esto va en línea con lo que mencionan los salmos como una condición indispensable para la amistad con Dios:
”La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, Y a ellos hará conocer su pacto” Salmo 25:14
El mismo Dios que nos ama “sin condiciones” para poder salvarnos, requiere una condición para ser nuestro intimo amigo: guardar sus mandamientos.
Jesús es la personificación perfecta de lo que amistad es:
1. Una verdadera amistad es fruto de una decisión de amor, mas que de sentimientos. En otras palabras, debe hacer “intencionalidad” para poder iniciarla y hacerla crecer.
2. La amistad verdadera se establece y crece en medio del respeto. Toda amistad positiva debe forjarse por medio del reconocimiento de los límites de cada uno y de la búsqueda de la honra mutual, la transparencia y la sinceridad.
3. La amistad se ejercita en la capacidad de entrega desinteresada.
4. Un verdadero amigo permanece al lado no importa lo que pase.
“En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia” Proverbios 17:17
Eso explica por qué Jesús regresa a la orilla de la playa después de resucitar: a buscar a sus amigos que habían perdido la fe.
“En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia” Proverbios 17:17
Eso explica por qué Jesús regresa a la orilla de la playa después de resucitar: a buscar a sus amigos que habían perdido la fe.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
GRACIAS POR DEJARNOS TU COMENTARIO, LO ESTAREMOS CHECANDO PARA MODERARLO DESPUÉS DE 24 HORAS ESTARA TU MENSAJE.